El impacto de un rayo que sufre Ada durante una tormenta en el campo la reconfigura física y mentalmente. Además de las secuelas visibles, está perturbada por una serie de extraños síntomas que no puede controlar: alucinaciones visuales y auditivas, descargas eléctricas y confusiones temporales que la alejan de lo que solía ser su vida. Encuentra apoyo en un grupo de otros sobrevivientes de rayos y un médico en quien confían ciegamente. Para Ada, el camino hacia la electrofilia será un viaje sin retorno.








